martes, 24 de noviembre de 2020

LA MASACRE DE LLAUCAN

 

A CIEN AÑOS DE LA MASACRE DE LLAUCÁN

A casi cien años después de haber conseguido expulsar a los Españoles y lograr la independencia gracias a las corrientes libertadoras de San Martin y Bolívar, en el Perú profundo, aun descansaban inamovibles las antiguas estructuras sociales clasistas, políticas y latifundistas, en manos de una pequeña minoría de terratenientes y “funcionarios” del estado republicano.

Esta es la historia de la aguerrida tribu de los Llaucas, que, aunque sufrieron cientos de años de esclavitud y explotación en su propia tierra, no se doblegaron ante los abusos y fueron los precursores de los movimientos campesinos e indígenas del siglo pasado y finalmente de la reforma agraria, que tardaría mucho en llegar, pero que por su valerosa actitud, hasta derramar supropia sangre conseguirían finalmente el ansiado sueño de desterrar a los opresores y ser dueños nuevamente de sus tierras y de su propio destino.

La zona conocida como Llaucan está ubicado al sur de la ciudad de Bambamarca, este territorio, por su fertilidad fue poblado desde tiempo muy antiguos, donde existía una tribu de los Llaucas, que fueron antepasados de los actuales Llaucanos.

Según el libro“Historia de Bambamarca”, Llaucan en su origen perteneció al Curaca Llauca. Para posteriormente ser arrebatado por los españoles. Llaucan, durante la colonia fue un centro muy importante, en octubre de 1561 el visitador Diego Velásquez de Acuña, llego hasta la hacienda “todos los Santos de Llaucan”, donde concurrieron todos los indios de las pachacas de la Huaranga de Bambamarca a empadronarse.

Ninguna comunidad indígena del departamento de Cajamarca ha suscitado tantos litigios,como la de la hacienda de Llaucan, extenso fundo rural que se halla ubicado en el distrito de Bambamarca, provincia de Hualgayoc, que tenía una extensión de cuarenta mil hectáreas y catorce mil habitantes a mediados del siglo pasado.

A lo largo su historiase ha producido conflictos, muchos delos cuales tuvieron significación nacional, por los incidentes lamentables a que dieron origen. Así tenemos que en 1661, fueron administradores don Juan Sedaño y su esposa Sebastiana Blas. Por los constantes abusos cometidos en los obrajes, se produjo una sublevación por parte de los indígenas, dando cruel muerte a ambos esposos.Pero el que merece mención especial es la masacre efectuada por la fuerza pública el 3 de diciembre de 1914, en la que perecieron doscientos indígenas, entre hombres, mujeres y niños, y que tiene como uno de sus protagonistas al controvertido caudillo y bandolero Eleodoro Benel.

La hacienda de Llaucan,perteneció al banquero español don Juan de la Cueva, encomendero de la época del coloniaje. Pero lo perdió al caer en bancarrota confiscando sus dos haciendas,Quilcate y Llaucan, ubicadas hoy, la primera en la provincia de San Miguel y la otra en Hualgayoc. Posteriormente la hacienda Quilcate fue liberada del juicio de concurso por haber alegado tercería excluyente de dominio de su esposa del señor de De la Cueva, doña Ariste Zavala de Cueva, acción que la Real Audiencia de Lima declaro fundada y ordeno que dicha hacienda fuera excluida del embargo. En consecuencia solamente quedaba embargada la Hacienda de Llaucana petición del tribunal del consulado.

Posteriormente la Audiencia de Lima expidió sentencia en el juicio de concurso, resolviendo que la hacienda de Llaucan pagaría anualmente cuatro mil pesos, hasta la total cancelación del cargo, ósea por un periodo de veinte años consecutivos a cuyo término,el fundo embargado quedaría libre y pasaría a manos de su legítimo propietario.

El señor De la Cueva falleció unos años antes deque la deuda al fisco fuera cancelada. Pero como no dejo herederos, nadie se preocupó posteriormente de reclamar el bien, materia del embargo.

Fenecida la dominación española, el gobierno de la república continuo en posesión de Llaucan hasta el año de 1856, en que a causa de haberse incendiado el campamento minero de Hualgayoc, el 16 de julio del citado año, la convención nacional expidió una ley haciendo donación del fundo a favor de los damnificados del siniestro. Los moradores de Hualgayoc, sin embargo no hicieron uso del gesto generoso del gobierno de entonces. Los notables Hualgayoquinos dela época se limitaron únicamente a adueñarse de los capitales de la hacienda,tales como ganado y otros, en su provecho personal, desdeñando la posibilidad de erigir una nueva ciudad en la bella pampa donde se encuentra la casa-hacienda, a orillas del pomagon, y que había sido designada para levantar en ella la nueva población de Hualgayoc.

Así llego el año de 1861. El diputado por Chota don José Manuel Osores, viendo el abandono de Llaucan por los donatarios, presento en su cámara un proyecto de ley, mandando crear en la ciudad de Chota un colegio de Instrucción secundaria, a fin de que en dicho establecimiento recibieran instrucción los jóvenes de las provincias de Jaén y Chota. Este colegio dispondría para su sostenimiento, como lo dispone hasta el presente, de rentas provenientes del fundo de Llaucan.

Conforme a ese pedido el 24 de Agosto de 1861 se creó el Colegio Nacional San Juan de Chota.

Es de advertir que el colegio de Chota es solamente usufructuario de las rentas de la hacienda, y en cuanto al dominio de propiedad este no se le ha sido concedido en la Ley.

Durante la administración del gobierno de Balta, el tesorero fiscal de Cajamarca, don Manuel Luna Victoria, administro Llaucan; parcelo el fundo y entrego esas parcelas, en arriendo a los indígenas mediante pequeñas pensiones conductivas.Estas pensiones no llegaban en la época a cuatro mil pesos anuales. Desde 1874 hasta 1879, fue conductor de Llaucan don Victoriano Agusti, esposo de doña Amanda Cavada, mediando el pago de tres mil quinientos pesos anuales. Al fallecimiento del señor agusti en 1880, el estado dispuso de las rentas de Llaucan para atender los gastos de la guerra. Tanto el contraalmirante Montero,como el general Miguel Iglesias, continuaron recaudando esas rentas por intermedio de la tesorería fiscal de Cajamarca: en 1883 fue entregada en arriendo a don Nicolás y don Juan de la Rosa Tello.

El colegio Nacional San Juan de Chota, recupero las rentas de Llaucan, en virtud de una ley expedida por el congreso de 1886 por iniciativa del diputado de dicha provincia bachiller don Ezequiel Montoya. Desde entonces el citado plantel viene usufructuando delas rentas del fundo.

A partir de ahí, bajo la administración de los Chotanos, se empieza a arrendar la hacienda a diferentes personas año tras año, en pujas que se hacían en la ciudad de Chota,dando como ganador al que ofrecía más dinero por la usufructuracion de la Hacienda.

Antes de 1913,la familia Ramos (Marcos Ramos García y sus siete hijos) llegan a Llaucan, después de haber perdido sus tierras en un conflicto en Ninabambaba, con el controvertido caudillo y bandolero Eleodoro Benel.

En diciembre de 1914 fue sacada a remate para su arriendo como todos los años. Obteniendo la buena pro Eleodoro Benel Zuloeta, por una suma que casi duplicaba el alquiler anterior, los subarrendatarios, en su mayoría indígenas, temiendo una elevación de la merced conductiva, y azuzados por el arrendatario anterior, adoptaron una actitud de rebeldía frente al nuevo concesionario, el cual solicito la intervención de las autoridades.

El 3 de diciembre de ese mismo año, ante la solicitud de Benel y el prefecto de Cajamarca, Coronel Belisario Ravines, (Heroe de San Pablo), se constituyó a las pampas de Llaucan con el auxilio de doscientos gendarme a dar posesión a Benel.

Ante la noticia de que este nuevo Locatario iba a tomar posesión de la administración de las tierras y ante el conocimiento previo de quien era Benel y las intenciones que traía, la gente de Llaucan se constituyó a la pampa, delante de la derruida la casa-hacienda en aproximadamente cuatro mil indios, entre hombres, mujeres,niños y niñas.

Según versiones orales, recogidos en diversos textos, los indios dirigidos por sus cabecillas,doña Eulogia Huamán y don Andrés Díaz Bustamante se concentraron en la hacienda con toda la masa de gente,amenazando al nuevo locatario de que no iban a pagar ni un centavo más de lo que estaban pagando. Para ese día los campesinos habían venido armados con sus hondas, huaracas, palos, bordones,piedras.

La tropa,formada en doble fila, estaba dispuesta en semicírculo en la llanura, el coronel Ravines, con grueso capote y pistola al cinto, jinete de un grande corcel fornido, saltador e inquieto, recorría el campo de extremo a extremo,teniendo al frente la reunión de los Llaucanos, la indiada a cien metros de distancia, pugnaba por contenerse, más los gritos y amenazas no tenían nada de tranquilizadores, que solo esperaba la aparición de Benel para posiblemente arremeter contra él su furia.

Una intimidación del prefecto, contuvo por un momento ala turba, que pudo entrar en leve calma, pero volvió a recrudecer el infernal griterío y la furiosa indiada comenzó a avanzar paso a paso durante algunos segundos, ante la segunda intimidación por parte del Coronel fue incapaz de contenerlos, ¡Alto, Alto, deténganse, deténganse!, voy a hacer fuego!, Grito.

Arrolladora,avanzo la multitud enorme, ras leve vacilación y luego de rengar a los rebeldes, una cabecilla india apodada “la camacha”, salto corriendo, con su rostro prieto surcado de leves arrugas, la distancia que separaba al prefecto de la multitud, al llegar a él, se cogió de la rienda del caballo que se movió asustado e inquieto.

Prefecto Bribón….¿tú también vas a dar Llaucan a un bandido? Espeto con rabia, que retorcía la paz ala cabecilla india, al mismo tiempo que avanzaba sobre el prefecto, cruzándole un latigazo en la mejilla que derribo al suelo al Héroe de San Pablo.

¡India estúpida carajo! Bramo el coronel, sacó su pistola y disparó sobre la embravecida cabecilla por res veces consecutivas. La india “camacha”, que así se la conocía a la valiente Casimira Huamán de Camacho, envuelta en su propia sangre como mártir de su raza y mártir del engaño, estrujándose el pecho ensangrentado,cayo agonizante sobre la pampa.

Centenares de palos y piedras cruzaron el aire, una tremenda pedrada sembró el pánico en las filas de Ravines, ¡Fuego al aire! Espeto, incorporándose en los estribos de su caballo el coronel Ravines a la vez que miraba su reloj. Doscientos disparos sonaron por el aire,amenazantes, decenas de dinaminatazos retumbaron al chocar en el suelo cerca de donde se ubicaba la tropa, los indios tiraban diestramente la honda, arrojando los cartuchos de dinamita con guía encendida, se vio caer a un gendarme sin haber tenido tiempo para hacer su segunda descarga.

¡Circo, circo,circo! Avanzaban gritando los llaucanos y ejecutando una maniobra alrededor dela tropa, miles de piedras volvieron a verse por el aire, es entonces que el coronel ordena…fuego al bulto!, la respuesta inmediata fue dada por dos decenas de indios que quedaban tendidos en la pampa, entre muertos, heridos y agonizantes. Sin embargo en la indiada comenzó a generalizarse la pelea, varias decenas de indios volvían a caer sin vida, siete soldados quedaron gravemente heridos en esta segunda refriega.

La tropa volvió a cargar sus fusiles y dispararon por tercer vez, a boca de jarro, cinco decenas de llaucanos murieron al más o menos, otra descarga más, ochenta indios muertos boca abajo, conforme arreciaban, nuevos llaucanos eran barridos por las balas, ya el desbande no se hizo esperar en las filas de los indios;atropellándose huían en distintas direcciones y los gendarmes seguían disparando, gritos, lamentos, maldiciones y blasfemias se oía por todas partes, manchones de sangre se veía por los caminos, Ravines posteriormente ordeno el repase general .

“el caso más horrible fue cuando lo encontraron viva a la señora Marcelina Lara y le preguntaron de que parte era, y ella dijo de los cabecillas. Le dieron un puntazo en la barriga y salió la criatura, porque ella había estado en cinta”.

El saldo de los muertos sobrepaso los docientos, entre hombres, mujeres y niños, de la tropa solo murió el soldado zurita. Media hora había durado la batalla, treinta minutos de desigual batalla, “treinta minutos de infierno y sangre”.

Esta masacre,entristeció a muchos peruanos, y fue sentida a nivel nacional, lo que preocupo a las grandes autoridades, se dice que: “los grandes jefes militares y políticos, degradaron a los causante de esta masacre, al ministro de defensa lo bajaron de su cargo, al capitán y los saldados que vinieron a Llaucan les dieron de baja. Y el señor Benel se corrió cobardemente porque ya no lo dejaban entrar en la hacienda de Llaucan.

Después de la masacre el remate fu suspendido enseguida, mediante una resolución suprema, que ordeno la administración de Llaucan a un empleado nombrado por el gobierno. Si bien es cierto que Llaucan fue abandonado por el colegio de Chota, pero los administradores nombrados por el gobierno seguían haciendo cobros excesivos delos arriendos, que causa nuevas protestas de los Llaucanos.

En 1918, Chota,comenzó nuevamente a controlar Llaucan, por medio de sus administradores, que seguían imponiendo en muchos casos nuevamente excesivas cobros, que generó que aparecieran nuevos manifestaciones y nuevos líderes, pero esta vez, se los silenciaba mediante una guerra de baja intensidad, así tenemos que en 1935 fusilaron en su propia casa al legendario cabecilla Lorenzo Guadaña, por el bandolero Edilberto Díaz, quien dicen llego a las ocho de la noche, tapándose la cara con un paño negro y el fusil debajo del poncho.

Otro de los lideres asesinados por orden de Chota fue Abelino Mondragón Saucedo, quien adquirió el nombre de “el cabecilla de los Llaucanos” quien organizo a la gente para detener el abuso del locatario Fermin Arrascue, a quien expulsaron nuevamente de Llaucàn. Pero un domingo 2 de julio de 1944, al parecer 3 policías se dirigen hacia su vivienda en La Llica para darle muerte, quien dice que murió atravesado el corazón por una bala de fusil, pero siendo traicionado por sus propios compañeros.

Ante el reclamo constante de los Llaucanos, En 1946 se aprueba en la cámara de diputados el proyecto de ley que disponía se autorice al ejecutivo la venta y división de Llaucan en parcelas. Para que sean compartidas entre sus arrendatarios y colonos. Gracias al apoyo del centro chotano, presidido por Francisco Cadenillas Gálvez y otros valientes chotanos, que desde las tribunas daban debates ardientes en apoyo al reclamo de los LLaucanos. Sin embargo dicho proyecto no se ratificó en la cámara alta.

La ley de parcelación se logra finalmente en 1966, donde con la parcelación, los Llaucanos quedan como dueños legítimos de sus tierras. Sin embargo, la reforma agraria no afecto a la hacienda de Llaucan. Por lo que los llaucanos se sienten orgullos de que la posición de sus tierras no lo consiguieron por dádivas delos gobernantes, sino por las luchas incansables de los indígenas durante casi toda su historia emprendieron para defenderla, e incluso derramando su propia sangre.

 “Los Macizos de Pencaspampa”, del grupo cultural “Martin Quiliche” de la Parroquia de Bambamarca, 1994

 

DISCURSO POR EL DIA DEL YARAVÍ BAMBAMARQUINO

DISCURSO EN FESTIVAL DEL YARAVÍ 

CIEN AÑOS DE LA MATANZA DE LLAUCAN

 

Quiero rendir homenajes a nuestros seres queridos que hace CIEN AÑOS (a cumplirse el 3 de diciembre 2014) , partieron no por voluntad de DIOS, sino sacrificados por defender lo que hoy tenemos como suelo nuestro, como patria – nuestra comunidad de Llaucan.

Cientos de años venimos experimentando un trato diferenciado a los campesinos, que con coraje defendemos nuestro suelo, porque a él nos debemos, del comemos y hacia el volvemos.

 Los gobiernos de nuestra patria han sido muy crueles con nosotros, nos han pedido elegirlos, votar por ellos, pero a cambio hemos recibido represión con balas y adjetivos como:  “cholos analfabetos opositores del desarrollo” ¿Cuál desarrollo?

Viva la gente caída por defender nuestra tierra querida de LLAUCAN – los 200 muertos de 1914, que dejaron una comunidad campesina libre  de la tiranía para hijos que ahora gozamos de este bello valle turístico ecológico y productivo de los Llaucas de Bambamarca.

Que según la historia oficial del Perú, registra como graves pérdidas en la matanza de Llaucan:  La Vida de 2 gendarmes y una mula” – 2 policías y una mula, pero no dice nada, no existe para la historia oficial, la vida de los 200 campesinos llaucanos asesinados por las fuerzas militares. 

  VIVA LA GENTE caída por defender el agua para Bambamarca,  nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos nos lo agradecerán, la humanidad entera se sentirá orgullosa de un pueblo que es capaz de hacer respetar sus derechos y los de sus tierras – su agua.

Mi homenaje a los hombres y mujeres campesinas, que hace un canto de su historia, que canta la historia para que nuestros hijos aprendan y difundan lo que a cada generación le toco vivir.  A los que han cantado los lindos yaravíes, nostálgicas expresiones que nos remiten a aquellos tristes episodios de nuestra historia que les  ha tocado  vivir a los hijos de este pueblo.

Expresamos la nostalgia de sentirnos defraudados abatidos y baleados por nuestros gobernantes  de turno, es sutil expresión  de aquellos que amamos a nuestros pueblos – nuestras tierras, que usureros disfrazados  y corruptos amparados en inversionistas, menoscaban nuestra dignidad,  desprecian nuestra condición de campesinos   trabajadores de la tierra y nos convierten en mendigos de sus dadivas miserables que caen de su mesa. 

En cholos pordioseros nos vuelven,  envueltos en la corrupción,  los vicios de las urbes degradadas asolan nuestro pueblo,  la sociedad  putrefacta  en la que se ha convertido la humanidad del siglo XXI.  Acapara la mente de nuestros jóvenes en estos días. 

Nadie cambiará lo que ya sucedió, la  historia con sangre se escribe, las paginas amargas que hoy nos trae a la memoria, nos congrega para rendir un homenaje  a estos 200 valientes campesinos que dejaron una tierra libre y digna, pero marcada con sangre.

¡Viva Llaucan! - ¡Viva Bambamarca libre!

Bambamarca, 24 de noviembre 2014 


lunes, 2 de septiembre de 2019


DISONANCIA COGNITIVA / CONTRADICCIÓN DE CONSCIENTE COGNITIVO
La disonancia cognitiva es una percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas, que puede impactar sobre nuestras actitudes si además nos afecta emocionalmente, provocando interés, curiosidad, entusiasmo o ansiedad. Si hemos pensado siempre que aprender es una obligación que conlleva sacrificio, abnegación y dolor, pero hoy escuchamos que según la ciencia solo es posible aprender genuinamente a través de experiencias que despierten agrado y satisfacción, el dato nos crea una disonancia perturbadora, porque de aceptarlo, cambiará nuestras actitudes y nuestra manera de actuar el aula.
La aparición y la persistencia de la disonancia
¿Por qué y cómo brota la disonancia? ¿Cómo puede ser que unas personas sostengan opiniones o actúen como no es habitual en ellas?. La respuesta a esta pregunta la podemos encontrar tratando las dos situaciones más normales en las que ocurre la disonancia.
1) A una persona le pueden acontecer cosas nuevas o recibir información nueva sobre algo, creándose, al menos de momento, una disonancia con el conocimiento existente, con las opiniones de la persona o con la cognición de una conducta determinada. Dado que nadie tiene control completo y perfecto sobre la información que le llega y sobre los acontecimientos que suceden en torno suyo, es fácil que puedan surgir estas disonancias. Así, por ejemplo, una persona piensa ir de excursión, con la seguridad completa de que el tiempo va a ser cálido y soleado. Empero, un poco antes de salir, empieza a llover. El conocimiento de que ahora está lloviendo es disonante con la confianza que tenía en que iba a ser un día de pleno sol y en su plan para ir de excursión. O bien, para poner otro ejemplo: una persona está muy segura del conocimiento que tiene de que las transmisiones automáticas en los coches son ineficaces y por casualidad lee un artículo elogiando las transmisiones automáticas. He aquí de nuevo un caso de disonancia momentánea.
2) Aunque no haya acontecimientos nuevos e imprevistos, y la información sea la misma de siempre, la existencia de la disonancia es, sin lugar a dudas, algo que pasa todos los días. Hay pocas cosas que sean completamente blancas o negras; pocas situaciones tienen perfiles suficientemente claros como para que las opiniones, y las conductas no sean, hasta cierto punto, una mezcla de contradicciones. Por ejemplo, un granjero del medio oeste de los Estados Unidos, que es republicano, quizá se oponga a la política de su partido en cuestiones de cómo mantener los precios del producto agrícola. Una persona que se compre un automóvil nuevo es muy probable que prefiera la economía de un modelo y el diseño de otro. Un sujeto que ha de decidir cómo ha de invertir su dinero es probable que tenga conciencia de que el resultado de su inversión depende de condiciones económicas que se escapan de su control. Donde se ha de formar una opinión y donde hay que adoptar una decisión es casi inevitable que surja una disonancia entre la cognición de la acción que se lleva a cabo y las opiniones y conocimientos que señalan una acción diferente.
Hay, por tanto, una amplia gama de variedades y situaciones en las que la disonancia es casi inevitable. Nos queda por examinar las otras circunstancias en que la disonancia, una vez creada, perdura. O sea, ¿de qué depende que la disonancia no se trate de un suceso momentáneo?. Si las hipótesis formuladas son correctas, en cuanto hace su aparición la disonancia brota una fuerza igual y de signo contrario para reducirla. Para contestar adecuadamente a esta cuestión es conveniente echar primero una ojeada a las formas posibles de reducir la disonancia.
Dado que sobre este tema hemos de volver y muy pronto, vamos a examinar ahora en este capítulo cómo se puede reducir la disonancia. Usaremos como ejemplo el del fumador habitual que ya sabe que el fumar es nocivo para la salud. Esta información le ha podido llegar a través de un periódico o de una revista médica. El conocimiento que tiene es indudablemente disonante con la cognición de continuar fumando. Si la hipótesis de que existen fuerzas que reducen la disonancia es correcta, entonces ¿qué es lo que hará la persona en cuestión?
1) A lo mejor cambiará su cognición simplemente variando sus acciones; o sea, puede que deje de fumar. Si ya no fuma, entonces la cognición de lo que hace será consonante con el conocimiento de que el fumar es dañino.
2) Quizá varíe su «conocimiento» sobre los efectos del fumar. Esto parece una manera rara de expresarlo, pero es lo que suele suceder en la práctica. La persona puede sencillamente llegar a creer que el fumar no es nocivo para el organismo o puede adquirir tanta «información» sobre los efectos benéficos del tabaco, que sus efectos perniciosos lleguen a ser negligibles. Si puede arreglárselas para cambiar su conocimiento de una de estas dos maneras posibles, habrá reducido o aun eliminado la disonancia entre lo que hace y lo que sabe.
Pero en el ejemplo del fumador parece claro que la persona puede encontrarse con grandes dificultades al intentar cambiar, ya sea su conducta, ya sea su conocimiento. Y ésta y no otra es la razón de que la disonancia, una vez creada, podrá reducir o eliminar la disonancia. El fumador hipotético puede pensar que el proceso de dejar de fumar es demasiado penoso para él. Puede tratar de encontrar puntos de vista y opiniones distintas para reforzar la opinión de que el fumar no hace mucho daño, pero puede ocurrir que todos estos intentos fracasen. Entonces continuará fumando aun teniendo conciencia de que el fumar la perjudica. En este caso, sus intentos esforzados para reducirla disonancia no cesarán.
Por supuesto que hay algunas zonas de la cognición en donde la existencia de la disonancia es más habitual. Esto puede ocurrir cuando dos o más valores o creencias establecidas, todas relevantes de la zona de cognición en cuestión son inconsistentes. O sea, que no hay opinión que se mantenga ni conducta que se siga que no sea disonante, al menos con una de las creencias establecidas.
La magnitud de la disonancia
Todas las relaciones de disonancia no son, por supuesto, de igual magnitud. Es necesario distinguir los grados de disonancia y decir, explícitamente, qué es lo que determina que una relación dada sea más o menos intensa. Trataremos, en breve, de algunos determinantes de la magnitud de la disonancia existente entre los elementos y más tarde volveremos a ocuparnos de la cantidad total de disonancia que puede darse entre dos grupos de elementos.
Un determinante obvio de la magnitud de la disonancia estriba en las características de los elementos entre los que hay relación de disonancia. «Si dos elementos son disonantes el uno con el otro, la magnitud de la disonancia estará en función de la importancia que tengan estos elementos.» Cuanto más grandes son estos elementos o mayor su valoración para la persona, tanto mayor es la magnitud de la relación de la disonancia entre ellos. Así, si uno de nosotros le da 10 céntimos a un pobre sabiendo perfectamente que el mendigo no tiene realmente necesidad de ellos, la disonancia que hay entre estos dos elementos es bastante débil. Mucha mayor disonancia habrá, por ejemplo, en el caso de un estudiante que no prepara bien un examen importante, sabiendo que su conocimiento real es probablemente inadecuado para aprobar. En este caso, el que los elementos sean disonantes entre sí es muy importante para la persona y la magnitud de la disonancia aumenta en forma proporcional.
No hay dificultad en afirmar que es raro el que no exista disonancia alguna dentro de un grupo de elementos cognoscitivos. Casi por cada acción que emprende una persona o por cada sentimiento que tenga habrá, seguramente, al menos, un elemento cognoscitivo disonante con estos elementos de «conducta».  Aún los conocimientos de menor cuantía, como el saber que uno va de excursión el domingo por la tarde es seguro que tiene en su fuero interno algún elemento disonante. La persona que va de excursión puede tener conciencia de que el hogar reclama su atención o pensar que quizá llueva y así sucesivamente. O sea, que hay, en general, tantos elementos cognoscitivos que son importantes para cualquier elemento dado, que la presencia de alguna disonancia es cosa normal.
Vamos a considerar ahora todo el contexto de la disonancia y de la consonancia en relación con un elemento que se nos presenta. Suponiendo, momentáneamente, en gracia a la definición, que todos los elementos relevantes son igual de importantes para una persona dada, «la cantidad total de disonancia entre este elemento y el resto de las cogniciones del sujeto dependerá de la proporción de elementos relevantes que son disonantes con la persona». Así, si la mayoría aplastante de elementos relevantes son consonantes con el elemento de conducta del sujeto, entonces la disonancia con este elemento de conducta es pequeña. Pero si en la relación del número de elementos consonantes con el elemento de conducta, el número de elementos disonantes es grande, la disonancia total será de magnitud apreciable. Claro está que la magnitud total de la disonancia habrá de depender también del valor e importancia de aquellos elementos relevantes existentes en las relaciones consonantes o disonantes con el elemento que está siendo considerado.
Por supuesto, que lo que acabamos de decir se puede generalizar fácilmente para tratar la magnitud de la disonancia que existe entre dos grupos de elementos cognoscitivos. Esta magnitud depende de la proporción de las relaciones relevantes entre elementos o conjuntos de elementos.
Dado que la magnitud de la disonancia es una variable importante para determinar la presión para reducirla y dado que trataremos repetidamente de la medida de la disonancia cuando consideremos los datos, bueno será resumir lo que hemos tratado hasta ahora referente a la magnitud de la disonancia.
1) Si dos elementos cognoscitivos son relevantes, la relación entre estos elementos será consonante o disonante.
2) La magnitud de la disonancia (o de la consonancia) aumenta según crece la importancia de los elementos cognoscitivos.
3) La cantidad total de disonancia que hay entre dos grupos de elementos cognoscitivos está en función de la proporción ponderada entre dos grupos que son disonantes. La frase «proporción ponderada» se utiliza porque cada relación relevante será medida de acuerdo con la importancia de los elementos que intervienen en ella.
La reducción de la disonancia
«La presencia de la disonancia da ocasión a que surjan presiones para reducirla o eliminarla. La fuerza de la presión que se ejerce para reducir la disonancia está en función de su magnitud.» En otras palabras, la disonancia actúa del mismo modo que un impulso, necesidad o estado de tensión. La presencia de la disonancia lleva a una acción para reducirla de idéntica forma que, por ejemplo, el hambre lleva a una acción para evitarla. De manera análoga a un impulso, cuanto mayor es la disonancia mayor será la intensidad de la acción para reducirla y más se hará por evitar situaciones que acrecienten la disonancia.
Para poder especificar cómo se manifiesta la presión para reducir la disonancia es necesario examinar las formas posibles de reducir o eliminar la disonancia existente. Por regla general, si hay disonancia entre dos elementos cognoscitivos se puede eliminar al variar uno de estos dos elementos. Lo importante de estos cambios es cómo tienen lugar. Hay varias formas posibles de que estos cambios se efectúen y dependen de los elementos cognoscitivos que intervienen y de la totalidad del contexto cognoscitivo.
Recapitulación y más sugerencias
Las diversas definiciones, suposiciones e hipótesis que constituyen la teoría de la disonancia cognoscitiva se han formulado en los cinco capítulos teóricos del libro. En un esfuerzo por dar un breve resumen de la teoría, volveré a formular algunas de estas definiciones, suposiciones e hipótesis de la manera más organizada posible.
El fondo básico de la teoría consiste en la idea de que el organismo humano trata de establecer una armonía interna: consistencia o congruencia entre sus actitudes, opiniones, conocimientos y valores. Es decir, hay una tendencia hacia la consonancia, entre cogniciones. Para tratar esta idea más precisa, he imaginado que la cognición se puede descomponer en elementos, o al menos, en grupos de elementos.
Partiendo de estas reflexiones, se han encontrado una serie de situaciones en las que se supone la existencia de la disonancia cognoscitiva:
a) Casi siempre existe disonancia después de haberse tomado una decisión. Los elementos cognoscitivos correspondientes a las características positivas de las alternativas rechazadas y lo que son correspondientes a las características negativas de la alternativa elegida, son disonantes con el conocimiento de la acción que se ha seguido. Los elementos cognoscitivos correspondientes a las características positivas de la alternativa elegida y a las características negativas de la alternativa rechazada, son consonantes con los elementos cognoscitivos de la acción que se ha emprendido.
b) Suele existir disonancia después de haberse intentado obtener un comportamiento que está abiertamente en desacuerdo con la opinión privada mediante la oferta de un premio o la amenaza de un castigo. Si esto se consigue, la opinión privada de la persona es disonante con su conocimiento relativo a su comportamiento, y su concepto del premio obtenido o del castigo evitado es consonante con su conciencia respecto a su comportamiento. Si no se tiene éxito en obtener la conducta deseada, entonces la opinión privada es consonante con el saber lo que se ha hecho, pero el conocimiento del premio no conseguido es disonante con la conciencia que se tiene de cómo se ha actuado.
c) La exposición accidental o forzosa a nueva información, puede crear elementos cognoscitivos disonantes con la cognición existente.
d) La abierta expresión de desacuerdo de un grupo lleva a la existencia de disonancia cognoscitiva en sus miembros. El conocimiento de que alguna otra persona -generalmente parecida a uno- tiene una cierta opinión, es disonante con tener el punto de vista contrario.
e) Cuando ocurre un acontecimiento de una fuerza capaz de producir una reacción uniforme en todo el mundo, es probable que haya una disonancia colectiva. Por ejemplo, puede suceder un acontecimiento que niega de manera inequívoca una creencia muy extendida.
Hasta ahora hemos definido la disonancia y la consonancia como relaciones de «todo o nada»; o sea, si dos elementos son relevantes el uno para el otro, la relación entre ellos es disonante o consonante. Se han aventurado dos hipótesis respecto a la magnitud de la disonancia o de la consonancia:
1. La magnitud de la disonancia o de la consonancia que existe entre dos elementos cognoscitivos estará en función directa de la importancia de estos dos elementos.
2. La magnitud total de la disonancia que se da entre dos grupos de elementos cognoscitivos está en función de la proporción ponderada de todas las relaciones relevantes entre los dos grupos que son disonantes, considerando cada relación disonante o consonante de acuerdo con la importancia de los elementos comprendidos en esa relación.
A partir de estas hipótesis sobre la magnitud de la disonancia, parecen evidentes algunas consecuencias operacionales.
a) La magnitud de la disonancia postdecisoria está en relación creciente con la importancia general de la decisión y del atractivo relativo de las alternativas no elegidas.
b) La magnitud de la disonancia postdecisoria decrece a medida que aumenta el número de elementos cognoscitivos, que corresponden idénticamente a características de las alternativas elegidas y de las no elegidas.
c) La cantidad de disonancia resultante de un intento de obtener una condescendencia forzosa es mayor, si el premio prometido o el castigo con que se amenaza son «sólo lo suficiente» como para lograr el comportamiento deseado o si son «justamente lo necesario» como para no conseguirlo.
d) Si se consigue el consentimiento forzoso, la magnitud de la disonancia disminuye a medida que aumenta la magnitud del premio o del castigo.
e) Si no se logra el consentimiento forzoso, la magnitud de la disonancia aumentará a medida que disminuye la magnitud del premio o del castigo.
f) La cantidad de disonancia creada por la expresión de desacuerdo con otros, decrece a medida que aumenta el número de elementos cognoscitivos consonantes con la opinión. Estos últimos elementos pueden corresponder, bien a noticias informativas, objetivas, no sociales, o bien al conocimiento de que alguna otra persona tiene la misma opinión.
g) La magnitud de la disonancia creada por el desacuerdo con otros, crece con el aumento del valor de la opinión en la persona, con la importancia de la opinión de los que hacen público su desacuerdo y con el atractivo de los que expresan su disconformidad.
h) Cuanta más diferencia hay entre la opinión de la persona y la del que expresa su desacuerdo, y por lo tanto mayor es el número de elementos que son disonantes entre los grupos cognoscitivos correspondientes a las dos opiniones, mayor será también la magnitud de la disonancia.
Para terminar esta breve exposición de la teoría, tenemos que añadir algo más respecto a la efectividad de los esfuerzos dirigidos a la reducción de la disonancia:
a) La eficacia de los esfuerzos para reducir la disonancia dependerá de la resistencia al cambio de los elementos cognoscitivos comprendidos en la disonancia y en la posibilidad de conseguir información nueva de más personas que proporcionen elementos cognoscitivos consonantes.
b) Las fuentes más importantes de la resistencia al cambio de un elemento cognoscitivo son las respuestas de tales elementos cognoscitivos a la realidad y la medida de hasta donde un elemento puede existir en relaciones consonantes con otros.
c) La máxima disonancia que puede existir entre dos elementos, es igual a la resistencia al cambio del menos resistente de los dos. Si la disonancia excede esta magnitud, el elemento cognoscitivo menos resistente cambiará, reduciéndose así la disonancia.
De este resumen no podemos esperar una exposición adecuada de la teoría, pero quizá pueda ayudar al lector a entender más claramente cuál e



miércoles, 30 de enero de 2019



LA IGLESIA CATÓLICA
La iglesia católica del Perú del S. XXI, no aparece como una institución moralizadora en estos momentos de caos social, una transversalidad de la corrupción, que ha tocado a todas las instituciones, es extraño que nuestra madre Iglesia no aportante a las soluciones; todo lo contrario - sumisión.  Creo tener esta visión de iglesia porque me tocó vivir mi juventud entre los años mozos de la iglesia, misionera y misional, con una catequesis de los pueblos jóvenes, urbanizaciones, asentamientos humanos en las grandes ciudades.  En provincias con catequistas rurales, grupos de jóvenes rurales, preparación de la vida cristiana campesina, religiosidad popular, donde el cura llegaba a las familias y no al revés, las misiones comunales rurales de mensaje de vida, esperanza, comunión, cercanía de Dios a los más pobres.  De eso hoy no hay ni viejos escritos.
Parece que hemos vuelto a la edad media, donde como iglesia aparece preocupándose más por la salvación del “alma”, una vida celestial, el espíritu; haciendo siameses entre el “pecado” y la corrupción, poniendo en las manos de Dios los delitos cometidos por los funcionarios, gobernantes – autoridades sometidas por el germen de la corrupción – robo a escala mayor. Desgraciadamente el pecado no tiene castigo alguno terrenal y estos hombres del vicio de robar dado que el dinero de los ciudadanos está en sus manos, estan inmunes o tal vez absueltos por una mera confesión ante el vicario de cristo tal cual medievalismo.
Brutalidad y absurdez o mero funcionalismo para formar parte del sistema corroído por la bajeza del robo a escala mayor,  NO HAY UNA INSTITUCIÓN MORALIZADORA en los tiempos en los que vive el Perú.  Nuestra madre Iglesia católica, sumisa cual secta religiosa con preocupaciones mayores como la oración, la confesión, las penitencias terrenas de sus propios miembros, menos asumiendo retos como moralizar y hacer de la sociedad un pueblo ético y moralmente vivo. Esperando que el pueblo pecador se volqué a los templos sangrados para recibir perdón y santidad – Fatal para una sociedad que está por encima de meros arrepentimientos y corregimientos personalizados – producto de un tocamiento de su corazón por la presencia espiritual. ¡Esto no va a ocurrir!  … literalmente….  Jamás. Tal vez si miramos desde otra óptica a nuestra sociedad, y…. como dijera el papa  Francisco los pastores van tras las ovejas perdidas, porque nunca las ovejas perdidas volverán tras el pastor, menos a someterse al corral para ser adoctrinadas como en tiempos medievales. Hoy la información fluye tan veloz que escapa al control humano – moral.
Creo que si tuviéramos una iglesia de apertura, de avanzada donde las preocupaciones fueran la gente, el ser humano, la sociedad los pueblos olvidados, la juventud, los niños, las escuelas y colegios, las comunidades campesinas, los pueblos andinos, los rincones de donde surgen los elementos  poco deseados en la sociedad, estos hombres y mujeres que su vida es hacer el mal, tuviéramos menos problemas sociales, menos delincuentes, y la segura posibilidad que la corrupción fuera menor.  Existiera personas con autoridad moral para reprender a la sociedad,  autoridad para corregir y hacer un juicio moral, un seguimiento que es lo que está fallando en nuestra sociedad, de seguro es la FAMILIA.  Pero nadie trabaja por las familias, poco preparadas para criar, educar a los hijos.  (Donde esta lo que antes se conocía como catequesis familiar) y si lo hay que falla, no se llega a donde se debería, la metodología y temario no son los adecuados y oportunos para el contexto actual?, ¿dónde vamos mirando como grupo moral?, porque la iglesia se preocupa más por la salvación de las almas, por el purgatorio, las confesiones y las limosnas, que los fieles se preparen para alcanzar el cielo mediante la penitencia, ES UNA IGLESIA SACRAMENTAL DE TEMPLOS SAGRADOS, donde los pecadores no tienen cabida,  entonces a quienes les dejamos todos los espacios sociales que se  atendía con formación y preparación e incluso sacramental; antes se buscaba jóvenes para prepararlo para los sacramentos, hoy solo los muy “preparados” y selectivamente adoctrinados pueden acceder a estos “santos” sacramentos.  No podemos pedir santísimas actitudes en el siglo de la tecnología y la información que fluye con más velocidad que el “espíritu santo”.  En s. XXI la iglesia no puede haberse convertido en una secta doctrinaria y de adoctrinamiento, hoy se necesita el trabajo social y moralizador de un ente rector como lo ha sido la iglesia católica de otros tiempos.
Como en una noticia televisiva se afirma, que los jóvenes que ven a sus “ídolos – héroes” fumar en la pantalla, insultar, agredir, poner apodos, entre otros tienen 16 veces más probabilidades de ser imitadores, copiones, burlones y fumadores.  O sea, que la motivación personal puede ser dirigida y los vicios y desviaciones, pueden ser enseñados y peor aún, potencializados desde los medios masivos.

sábado, 27 de octubre de 2018

PENCA DE ORO  2018
SUBCAMPEONES IV CICLO - PRIMARIA I.E. 82662 - BAMBAMARCA 


"LA PENCA DE ORO" ES UN CONCURSO DE DANZAS COSTUMBRISTAS QUE ORGANIZA LA MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE HUALGAYOC - BAMBAMARCA.
CON EL FIN DE PROMOVER LA PRACTICA DE LAS DANZAS EN LOS ESTUDIANTES DE LOS DISTINTOS NIVELES A NIVEL PROVINCIAL...


lunes, 8 de octubre de 2018

A MI FAMILIA


GRATITUD A LA FAMILIA

Tengo tanto que agradecer a mi familia, todos tenemos un origen: Padre – Madre, bueno o malo son los seres que nos dieron la vida y a ellos nos debemos, personalmente tengo tanta gratitud a mis padres, que desde hace algún tiempo están en el más allá, pero nunca en el olvido, por todo lo que hicieron por mí y por todos mis hermanos, por ello mis padres están merecidamente en el cielo.  Un día de visita a la vieja casa de mi padre donde mi madre tuvo sus últimos días … me puse tan triste que derrame unas lágrimas… mi hijo se acercó y me dijo… “vamos papi no llores…”… mi abuelita ya no está”… le dije déjame llorar un minuto a mis muertos…  “mis padres”… que como hoy estoy contigo aquí… cuando yo tenía tu edad estaban conmigo.  ..  Y recuerda que jamás hubiese podido alcanzar mis metas, mis sueños, mis aprendizajes… mírame hijo tengo la sencillez de mi padre, la que tienes que llevar tu,  lo tienes en la sangre, que con el trajín de la vida debe salir a flote en tu vida, en tus actos, en tu trabajo…MISMA VIDA.  
 “Cada vez que estuve con mi padre me orientó, me dio sus sabias palabras, su genuino ejemplo y con su vida me enseñó a ser hombre, de acción, de palabra, de hechos en la práctica de la vida; mi madre secó mis lágrimas, me amamantó en su pecho, en mi dolor lloró conmigo, se desveló por mi alivio, me animó a seguir adelante, sus abrazos de madre me fortalecían el alma entera, el espíritu de sobrio ciudadano.  Su fuerza me puso de pie en los momentos más duros de mi vida.  Sé que soy dichoso, pues he tenido una familia, que me apoya de manera incondicional.
Mis hermanos y  hermanas me ayudaron a ver la vida más alegre, jovial, numerosa, grande compartida y ceñida a una doctrina de legitima sencillez - SOMOS HERMANOS, y nos damos la mano, siempre,  cuando haya un hermano caído, todos vamos en su apoyo, démosle la otra mano para levantarlo,  por lo que en realidad, nunca caí en la tristeza... cuando mis padres se fueron,  ser huérfano, estar solo en el mundo, pude superarlo estaban ustedes mis hermanos y hermanas, gracias mamita  Lola y papá Simón por tanta fortaleza para con la docena de hijos que tuvieron,  por lo que hoy  somos fuerza somos familia, unidos somos variopinta familia comunidad y pueblo.”
Sin importar cuanto tiempo estuve o esté fuera, o que tan lejos me vaya, tengo la seguridad que al regresar a vuestras casas, me recibirán con mucho amor y abundante comida en la mesa.  Son de aquellas familias, que está presente tanto en las buenas como en las malas.  Les agradezco por brindarme lo necesario, para salir adelante.
 Tuve  el apoyo incondicional de mi familia, sin su amor no hubiera aprendido a amar, sin su trabajo no hubiera aprendido a trabajar, sin su desprendimiento y cariño no tuviera el alma que tengo hoy, sin su fe no amara a mi pueblo mi tierra mis orígenes, tengo la energía del cerro que cobija a la mata de oca, papa y olluco para que sea el sustento de las gentes que me rodean. Gracias a ustedes, supe desde pequeño lo que es el amor, y lo que significa ser parte de una familia que se quiere, compartiendo un hogar, un plato de comida muy sencilla y típica de mi tierra - comunidad, lugar, caserío, pero llena de amor.  Agradezco a cada uno de ustedes, por su hermosa forma de ser, la cual se ha impregnado en mi ser.”

(FOTO)  MI PADRE :  SIMÓN TAMAY CIEZA (DON SHIMO) - YO (HERIBERTO)  MI MADRE: MARÍA DOLORES RUIZ CERNA (DOÑA LOLA)  - NATURALES DE MORAN PATA.

CHOTA: FAMILIA TAMAY RUIZ - POR MISA DE FALLECIMIENTO DE MI PADRE:  SIMÓN TAMAY CIEZA 22/01/2011

MAMÁ LOLA - ABUELITA JUANA CERNA SAAVEDRA - FLORINDA TAMAY: MORAN PATA 1988.

LA FAMILIA SIGUE: MI HIJO HERI CRISTHIAN RONALDO TAMAY ACUÑA
MI ESPOSA : ROSA ACUÑA CUBAS - MIS PEQUEÑOS: RONALDO - ÁNGEL 


viernes, 22 de junio de 2018

DÍA DEL LOGRO EN LA I.E. "JOSÉ BRUNO RUIZ NUÑEZ" - SAN JUAN DE LACAMACA

22 DE JUNIO 2018

BUEN TRABAJO DE TODO EL EQUIPO DOCENTE, SE PRESENTÓ TODOS LOS AVANCES CREATIVOS E INNOVADORES PARA DEMOSTRAR LOS LOGROS EN NUESTROS ESTUDIANTES: 

FORMACION DE LOS ESTUDIANTES PARA EL INICIO DEL DIA DEL LOGRO
 ESTUDIANTES DE LAS SECCIONES Y GRADOS PRESENTADO SUS TRABAJOS DE LAS ÁREAS DE HISTORIA, GEOGRAFÍA Y ECONOMÍA Y DE FORMACIÓN CIUDADANA Y CÍVICA.


 ÁREA DE RELIGIÓN: PINTORESCAS PRESENTACIONES DE SUS ACTIVIDADES DE APRENDIZAJE  

 ÁREA DE ARTE, CONSTRUYENDO HERRAMIENTAS DE USO TRADICIONAL EN LA COMUNIDAD.


ÁREA DE HISTORIA, GEOGRAFÍA Y ECONOMÍA PRESENTANDO SUS TRABAJOS  LOS ESTUDIANTES 4TO. "B" -2018


EN HISTORIA SE CONSTRUYÓ EL MAPA DEL PERÚ EN HISTORIGAMI, TÉCNICA QUE AYUDA A APRENDER LOS HECHOS MAS IMPORTANTES UBICADOS EN SU CONTEXTO GEOGRÁFICO DE MANERA DIVERTIDA, ENTRETENIDA Y APROVECHAR LAS HABILIDADES DE DE LOS ESTUDIANTES PARA CREAR FIGURAS, FORMAS, COLORES Y AGREGARLES DATOS.